Cristóbal de Lora

 Nació en San Fernando (Cádiz) el 8 de julio de 1896.  Iniciado en la Logia Redención nº2 de la Gran Logia Española en Barcelona, en febrero de 1929, su devoción, su entrega incondicional a la Masonería, la brillantez de su persona lo hicieron apreciar de todos sus Hermanos y de las más altas autoridades del país, que lo tenian en particular consideración.

 Llegó a ser elegido Gran Maestro, pero las circunstancias singulares que vivía la Masoneria española a partir de 1933 no le permitireron hacer prosperar sus ideas "moderantistas". 

Era Capitán de Infanteria retirado (Ley Azaña). Su hoja de servicios durante el periodo de su acitividad militar relata heroicas epopeyas. Tras ser detenido -el 17 de julio- por ser Masón y encarcelado en la fortaleza del Monte Hacho, en Ceuta, fue asesinado por un grupo de falangistas el 16 de agosto de 1936. En la fosa común donde yace con centenares de màrtires, el Alto Mando del Ejército hizo instalar, en el lugar donde se localizó su cuerpo, unas cadenas en forma hexagonal y dirigio a su viuda una carta en la cual expresaba el pésame de sus hermanos de armas...

A continuación insertamos una de sus Planchas:

 

La virtud del silencio,

 

que hemos extraído de la importante documentación obtenida de los Archivos de Salamanca.

Esta Plancha fue leída en su Logia de Tetuán, en el grado de Aprendiz. Entre renglones, en uno de sus párrafos, se dirige, con esa cortesía que le caracterizaba, a unos HH.·. que se creían autorizados a inmiscuirse en su vida privada para desestabilizarlo, al haberse quejado a ellos la persona que había vivido con él algunos años y de la cual decidió separarse al encontrar la que seria una rayo de sol en su vida...mi Madre y su esposa por la eternidad...

Les dejamos apreciar este regalo que nos hace, a través del espacio y el tiempo, un H.·. que nos confirma, más que nunca, en nuestra voluntad de ser Masones.