Francesc Ferrer i Guárdia

 

Este personaje pagó con su vida la presión mediática que ejercieron varias instituciones sobre la Justicia española.

 

El mundo occidental tomó posición a favor de este precursor, que fue condenado a muerte y rehabilitado después de la ejecución, cuando ya no podía molestar a los mismos que instrumentalizaron también su indulto póstumo.

 

En otros tiempos, nuestros compatriotas judíos tuvieron la oportunidad de conocer los efectos de esos procedimientos...

 

Con tristeza observamos que hoy, un siglo más tarde,  un historiador, conocido por empapar su pluma en la tinta biliosa de los revisionistas, trata de mediocre a este personaje sin considerar la singular pesadez del entorno y el clima político de la época en la cual vivía el que será un mártir más. Y lo más triste es cuando el historiador pretende ser Masón.

 

Por suerte, en la Gran Logia de España, un joven Masón, conocido por su rigurosa honradez intelectual, nos presenta un estudio conciso, con referencias serias, concebido como un trabajo de orfebrería, y nos cincela un mensaje casi subliminal que sólo los que han sido realmente penetrados por la Masonería pueden exponer de esa manera.

Aquí lo tenéis, pinchen: